La enfermedad

Los síntomas son la representación de la enfermedad, y son la manera como el organismo esta tratando de restablecer el equilibrio, por lo tanto lo importante no es suprimir los síntomas, sino indagar el origen del desequilibrio. Es por ello que en Homeopatía no existen los antihipertensivos, antipiréticos, antidiarréicos, antiinflamatorios, sino medicamentos que proporcionan al paciente en desequilibrio el estímulo a su organismo para que el sistema inmunológico actúe adecuadamente, por ejemplo en el caso de las infecciones. De tal forma, que estos medicamentos no cobaten enfermedades sino fortalecen al paciente, para que por propios medios anule la enfermedad.

Un padecimiento, con el nombre que le ha asignado la medicina tradicional, se trata con el medicamento que corresponda al paciente en particular, por ejemplo, no todos los pacientes con gastritis se tratan con Sulphur o Nux Vómica. A menos que el paciente requiera específicamente estos remedios.